Los procesos geodinámicos que afectan a la superficie terrestre dan lugar a movimientos del terreno de diversas características, magnitud y velocidad. Los más frecuentes y extendidos son los movimientos de ladera, que engloban en general procesos gravitacionales que tienen lugar en las laderas. Otro tipo, aunque menos extendido por estar asociado a determinados tipos de terrenos, materiales y condiciones son las subsidencias o hundimientos.

Los movimientos del terreno son habituales en el medio geológico, asociados a la acción de la gravedad, el debilitamiento progresivo de los materiales, principalmente por meteorización, y a la actuación de otros fenómenos naturales y ambientales. Estos procesos pueden causar daños económicos y sociales al afectar a las actividades y construcciones humanas, y pueden constituir riesgos geológicos potenciales.

La investigación de los movimientos del terreno, de sus características y tipos, los factores que los controlan y de sus causas, tiene por objetivo reducir o evitar los efectos adversos de estos procesos